dimecres, 25 de gener de 2012

música que ni puede ni debe bailarse


Para mi niño,
con el que no puedo ni debo enfadarme.

Lo siento - me dijo susurrando.
Y entonces una avalancha de miedo, desesperación y rabia.
Llanto, malestar y sobretodo miles de millones de recuerdos.
Su rostro en mi mente, y en mi corazón, los miles de millones de
hechos que en su momento le condujeron a la gloria, mi gloria.
Su pelo azabache y esa sonrisa traviesa que aunque cansada,
nunca se apagó ni un segundo.
Y así estuve durante unos escasos segundos, recordando, recordandole.
Entonces pense: no, no, no y no. Me encontré tan perdida..
Solo sé que hubiera preferido morir que escucharle pedir perdón por no amarme.

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